Lluvia ligera cayendo en las esculturas de hierro de la bahía. Vistas elegantes junto a un vaso de vino. El ligero susurro del viento. La furia del mar. Un rayo de sol inesperado.
Acuática y metálica, intensa y aún sutil. La riqueza del azafrán es rejuvenecida por notas de cereza que asientan sobre una base ligeramente amaderada.